jueves, 15 de marzo de 2012

Estética y colombianidad. Negacionismo de la feúra

Ser feo es una cosa usual, más bien, normal. Pensar en lo feo, en las personas feas, que es de lo que trata este escrito, es una cuestión fácil. No hay que recurrir a la idea suprasensible de la fealdad para entender o siquiera imaginar el concepto, porque esa idea de lo feo vive en el espejo. Basta con que usted, amigo lector, recurra con prontitud al baño más cercano, identifique el espejo, se pare frente a él, y entenderá el concepto, no necesitará comprender intrincados textos sobre la fenomenología de la feúra, ni mucho menos, engorrosos libros de estética antropológica.

Pero algo hemos estado haciendo mal. Los feos, en el afán de hipersensibilizar la idea de lo bello, que es de lo que no trata este escrito, hemos encontrado eco en ese mismo espejo, en ese mismo baño. Se observa con beneplácito, como imágenes que merecen premios de fotografía a la mejor edición, son expuestas a diario en las redes sociales, un sinfín de posturas y más que de posturas, de actitudes, se revelan en la fotografía que las niñas y algunos niños suben a facebook. Es leitmotiv, aquella en la que la modelo –si se me permite el empleo del término- posa de manera coqueta lanzando un beso, o aquella en la que un escote pronunciado no es necesario, pues la jovencita, con su cabeza a la altura del ombligo, tronco flexionado, muestra impávida, en actitud desafiante, lo que parecen ser las tetas, más no sus desgracias, no contenta con ello, la imagen, en una suerte de fetichismo y narcisismo de quien se plasma en ella, se toma en un baño, con un espejo de fondo. Nuca he entendido el concepto detrás de esta práctica, de hecho, no creo que lo tenga. 
  
Los feos debemos de ser victimas de algún tipo de violencia. Desde que fuimos “descubiertos” somos feos, porque una conquista (invasión), implica también, imponer el arquetipo de lo bello, hacerlo una idea suprasensible, inalcanzable. De ahí, que a veces imagine que los feos hemos sobrevivido a una violencia simbólica y a una violencia estructural desde la misma época de la colonia. Supongo que los indígenas también tenían, previo a la llegada de los bellos europeos,  un paradigma propio de belleza, tal vez, yo, en ese, tampoco hubiese sido admirado. Los feos hemos sobrevivido a la barbarie de la belleza usando tácticas camaleónicas, hemos ocultado nuestra fealdad, tras una máscara de inteligencia subvalorada, o sobre una forma particular de tratar con la gente, porque a los feos nos toca ser buenas personas.  

En fin, no odio a los feos, ni siento animadversión por los bonitos, Sócrates era horrible y lo mataron, no por feo, sino por inteligente. Los antropólogos de finales del siglo XIX, por ejemplo, medían los huesos, las carnes y lo que pudieran de nosotros, detallaban paso a paso lo que nuestros ancestros latinoamericanos hacían, incluso cuando cagaban, para demostrar que éramos feos (primitivos, nos llamaban), pensaban que nos encontrábamos en un estadio previo de la evolución. Total, aquí ellos se “comparaban” con nosotros desde la otredad, desde la existencia del otro, desde el reflejo, desde el “espejo”.

En conclusión, ser feo es una cuestión que ni el mismo Marx, deslucido también a ultranza, comprendió. Le falto un análisis más profundo o siquiera algo superficial al tema de la estética, hoy por hoy hablaríamos de una lucha de clases, una lucha más profunda, pero menos visible, porque no tenemos conciencia de clase, no tenemos, y facebook lo demuestra, conciencia de nuestra feúra.

jueves, 1 de marzo de 2012

El amor es rico

La gente se casa por necesidad o por gusto. En Colombia, creo, son mas numerosos los matrimonios por necesidad, esos en los que la propuesta no se hace con un anillo, en un fino restaurante, al olor de unas copas, sino en los que el “ofrecimiento” va implícito en la frase, estoy embarazada. Y la gente se casa, como si traer al mundo otro ser humano fuera excusa para juntar dos vidas que no querían estarlo.

En este país 1 de cada 5 niñas adolescentes esta embarazada o es madre, genera tal preocupación la estadística, que el Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, ha enviado alertas en varias ocasiones a los ministerios del país para que reduzcan la cifra, el gobierno, en plan de mostrar cifras a dicho que para 2014 no serán el 20% de las niñas las que estén embarazadas o sean madres sino solo el 15%. Diminuta tarea la que se impone el gobierno.

Total, el problema no es que nazcan niños, el problema es que no son deseados, los matrimonios por necesidad tampoco. No se como la gente puede ser feliz casándose, y peor aún, como pueden ser felices casándose jóvenes y teniendo hijos. Los padres de corta edad, luego de un tiempo dicen que sus hijos son la felicidad hecha carne, que la labor mas maravillosa del mundo es la de ser padre o madre, (supongo, es mas agradable la del padre en una sociedad como la colombiana) debe ser porque no hay de otra, tocó, y es mejor decir que si gusta.

Una docente de la universidad de los Andes, determinó, que las condiciones socioeconómicas actúan sobre el patrón etario de la fecundidad, a través de los factores determinantes próximos. En palabras más apropiadas para este blog, ella concluyó, que las niñas, dependiendo de factores como la educación, la vivienda, el empleo, entre otras, podían follar antes o después de cierta edad, o quedar embarazadas en determinada etapa de “crecimiento”.

El estudio, concluyente por demás, dice que las niñas de estratos bajos se embarazan tres veces más que las de estrato alto, pero que estas últimas, más acaudaladas, sostienen relaciones sexuales casi en el mismo porcentaje que sus pares de escasos recursos. Tirar le gusta a todos.

Volviendo al tema inicial, el del matrimonio, el estudio dice que las niñas de estratos bajos, tiran mas temprano, se embarazan más temprano y se casan más temprano, porque hay una necesidad manifiesta de afecto y de hacer un proyecto de vida. Total, se casan por necesidad, no por darle un padre al bebe, sino por tener alguien en la casa que les diga que están vivas, que follan rico y que le limpien el culo al bebe porque ese es un maravilloso proyecto de vida.